La última generación de EGB

La nostalgia recorre la red ya que con tanto cambio de ley educativa cada uno recuerda su generación con cariño. Aprovechando la recientes publicaciones tanto de libros como en blogs vamos a escribir sobre la última generación de la Educación General Básica (EGB). ¿En qué se caracterizan los estudiantes de esta época? Os damos algunas pistas.

Una información de Academia Integral

Si se te quedó grabado a fuego aquello de “oración gramatical es la palabra o conjunto de palabras con la que expresamos un pensamiento completo, el orden de los factores no altera el producto o las palabras agudas llevan tilde si terminan en vocal, en n o en s”; y se te olvidó rápidamente cómo se llamaban todas las cordilleras españolas, resolver una división con decimales, las partes de una flor o cómo sumar grados, minutos y segundos, perteneces al alumnado de los últimos años de la EGB.

Entre el material escolar que caracteriza a este época, se puede destacar el estuche Pelikán (con cabida para un amplio contenido de rotuladores Carioca). Dentro del estuche no podían faltar los bolis Bic con el capuchón mordido o desaparecido, y cuyos otros usos eran el de enrollar la chuleta en su tubo transparente o utilizarlo a modo de cerbatana con pelotillas de papel. Tampoco hay que dejar a un lado los todopodeorsos rotrings, que estaban al alcance de unos pocos, y las gomas Milán con olor a nata.

Estuche Pelikán con el contenido exclusivo de los 80.

Estuche Pelikán con el contenido exclusivo de los 80.

En los recreos, los chicos y chicas de esta generación comían Bollycao, Phoskitos o bocadillo de chorizo con Revilla, e intercambiaban cromos o pegatinas para los álbumes. Además, la mayoría de las niñas llevaba las carpetas forradas con las pegatinas de ‘Tele Indiscreta’ o ‘Superpop’ e intercambiaban cartas y sobres perfumados. Las frases más escuchadas en el patio eran: “Habla, chucho, que no te escucho”, “por mí y por todos mis compañeros”, “cobarde, gallina, capitán de las sardinas” o “secretitos al oído son cosa de viejas”.

En esta época, los profesores podían tirar una tiza o incluso un borrador a la cabeza de sus alumnos sin recibir una demanda de los padres, ni del propio centro. La calle era el territorio comanche de miles de niños asilvestrados donde jugaban a las chapas, las canicas, el hula hoop, el churro, mediamanga, mangotera, el escondite o el balón prisionero.

Tampoco se dejaba de cantar en el autobús durante las excursiones aquello de “para ser conductor de primera, acelera, acelera… o juan comió pan…”. ¡Qué decir del inglés, cuando lo único que se intentaba pronunciar de forma diferente a como se escribía eran algunos villancicos para la actuación de navidad! Y durante el verano, los libros de vacaciones Santillana que en muy pocas ocasiones se completaban.

Próxima época: la posguerra

En la siguiente entrada nos remontaremos a la época de ‘El Florido Pensil’, después de la guerra civil, a partir de 1939. Desde la escuela se daba una educación a los niños totalmente manipulada. Solo se explicaba aquella parte de la historia que el gobierno franquista decidía que se debía conocer, dando un gran valor a la religión católica y a la unidad de la patria.

Anuncios

Deja un comentario

Archivado bajo Educación

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s