Archivo mensual: octubre 2013

Alimenta tu cerebro y rinde más

Cérebro Humano (B&W)

Cérebro Humano (B&W) (Photo credit: Wikipedia)

La alimentación tiene una vinculación directa con nuestro organismo, y como no podía ser menos, es fundamental para nuestro rendimiento académico.

Academia Integral

La hidratación es muy importante a la hora de estudiar, el agua y los zumos benefician que nuestro cerebro se porte mejor ya que está haciendo su ejercicio personal.

Es cierto que la actividad física es una de las principales maneras que tenemos de consumir calorías, pero no es la única ya que el estudio es una actividad en la que el cerebro entra en acción y consume mucha más cantidad de energía (el desgaste glucémico es alto) que de forma habitual. Por este motivo es necesario que lo dotemos de la energía que necesita para poder funcionar.

Cuando estudiamos desencadenados en el cerebro una fuerte actividad neuronal, y es que este órgano se mueve por impulsos eléctricos resultantes de la unión de estas células que transmiten su información a través de los nervios. A la hora de memorizar algo este movimiento es mayor y muchas más neuronas se implican en la actividad, por lo que el consumo de energía por parte del cerebro es mayor, con lo que la necesidad de la misma es también mucho más elevada.

En este sentido, debemos mantener el cerebro en perfectas condiciones para poder afrontar esta actividad. Para lograrlo debemos adoptar algunos hábitos saludables como no saltarnos ninguna comida, y en todas ellas deben estar presentes los cereales integrales, una fuente importante de glucosa, que nos servirá para mantener al cerebro bien alimentado por más tiempo, ya que los hidratos de los cereales integrales son complejos y se liberal de forma lenta haciendo que tengamos energía por más tiempo.

Debemos tener presente que no solamente el cerebro está activo mientras estudiamos, sino que en las horas de descanso posteriores sigue trabajando, ya que procesa todos los datos que a lo largo de la jornada hemos ido introduciendo en él, por ello es necesario que siempre tenga alimento disponible. También, existen vitaminas y minerales que intervienen directamente en la concentración, la memoria, el rendimiento intelectual y el estado de ánimo. Si el cuerpo carece de ellos, será mucho más difícil que su cerebro rinda al máximo.

Según la Guía práctica para sobrevivir a los exámenes, impulsada por la Unidad de Asistencia Sanitaria de la Universidad Pública de Navarra (UPNA), entre las recomendaciones se encuentran el ejercicio físico, una buena alimentación y controlar el sueño. Porque “si cuidas tu cuerpo, tu mente funcionará de una forma más eficaz”, se ha resaltado en el documento donde se ha comentado que “la alimentación debe ser equilibrada y variada, pues el cuerpo necesita de todo y en cantidades suficientes”. Además, la guía ha alertado de que “hay que andarse con cuidado con los dulces ya que se queman muy deprisa, pudiendo provocarte posteriormente un bajonazo físico. Y para compensar el desgaste del estudio, hidratos de carbono (pasta, arroz, patatas…), que proporcionan azúcares”.

Nueces y pasas para la memoria

nuezObserva una nuez partida y verás que su interior es similar a un cerebro en aspecto, pero lo más importante es que existe un aminoácido muy importante para la memoria que solo se halla en las nueces y las pasas.

Una mente rápida y alerta necesita fósforo, calcio y silicio; un trabajo mental excesivo requiere selenio; los alimentos que contienen fósforo y azufre mejoran la capacidad para tomar decisiones; las personas aquejadas de histeria o llanto general acusan una falta de hierro; los problemas de habla indican una deficiencia de yodo; la desnutrición del cerebro y de las glándulas muchas veces se manifiestan en forma de ataque o de migraña.

Entre las plantas estimulantes de la circulación cerebral se encuentra: areca, café, coca, efedra, eléboro verde, eleuterococo, escutelaria común, galega, ginkgo, ginseng, graciola, guaraná, guayusa, ignacia, jaborandi, jacaranda, kola, levístico, mate, palo blanco, sumbul, té, ustilago o yoco, entre otras

Alimentos para el cerebro

Las proteínas contenidas en alimentos de origen animal, especialmente en el hígado y los mariscos, contribuyen a la regulación de la capacidad intelectual y del estado de ánimo. Algunos estudios demuestran que una dieta rica en carbohidratos (papas, arroz, harinas, leche, cereales) ayuda a calmar la ansiedad.

Una buena dieta debe incluir un aporte adecuado de minerales en virtud de los beneficios que éstos ofrecen al organismo. El calcio, por ejemplo, interviene en la transmisión de los impulsos nerviosos, el hierro influye en el rendimiento y en el transporte de oxígeno a las células, y el zinc parece estar relacionado con la actividad de los neurotransmisores.

Para obtener calcio se debe ingerir leche y sus derivados, mientras que el hierro es posible encontrarlo en carnes, vísceras legumbres y frutos secos. Las ostras, crustáceos, carne de cordero y las leguminosas son alimentos ricos en zinc.

Todas las vitaminas del complejo B son cofactores del proceso de producción de neurotransmisores, específicamente la B1 (carne de cerdo y levadura de cerveza), B6 ( melón, pollo y plátano) y la B12 (hígado, huevos y queso), esta última es muy importante para contrarrestar el estrés y fortalecer la agilidad intelectual.

Imagen entrada cerebro y alimentacion

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